jueves, 26 de marzo de 2020

Día 5: El arte del tiempo



Ojalá comprendiéramos de una vez por todas, que una vida lo vale todo. Me indigna ver toda suerte de medidas de gobiernos y presidentes que aprovechen estos momentos para asegurar favorabilidad de la opinión pública. En Brasil y México los presidentes tienen la certeza que vencerán al virus y que la crisis no existirá para ellos. En México, por ejemplo,  afirman que ésta se extenderá hasta octubre, y que ellos todo lo tendrán bajo control. Le he estado echando cabeza y deberíamos importar a uno de esos cuates adivinos para que le ayude a nuestro "duque" a acabar con las filas interminables en el Trasmilenio de Soacha o a repartirle sustento a las personas que viven al día.¿Qué opinan?

Por otro lado, Trump afirma que la cura no puede ser peor que la enfermedad, y siendo hoy, Estados Unidos, uno de los países con mayor número de infectados. ¡Ya superan las 50,000 personas enfermas!. El hombre preocupado por sus encuestas de Gallup, ha permitido que el invisible virus galope y conquiste su territorio. Este misterioso caballero con corona, ha atacado a los intocables que toda la vida han esperado una corona, como a Carlos de Inglaterra. ¡Que se ponga pálido Donald, que no lo vayan a confundir con el Pato Donald!

Todos cometemos errores. Solo espero que estos señores que ostentan la responsabilidad de dirigir los hilos de un país, no se demoren en corregirlos. Somos tan obstinados, orgullosos y temerosos, que nos quedamos atollados en el barro de nuestras equivocaciones y nuestra brújula cae al barro. Nuestras acciones subsiguientes son desatinadas, en nuestra angustia perdemos la orientación, y simplemente las fichas de dominó caen una tras otra. 

A mi me pasó justamente ayer en mi tan anhelada clase de cello, Claudia la profe me dijo  al estudiar el Minuet 3 de Bach que debía tocar 16 compases sin parar aún equivocándome y sin perder la concentración, " la música es un arte en el tiempo, el tiempo no para". Lo intentamos muchas veces y no lograba hacer el final, y me dijo "convéncete que eres capaz", y por arte de magia luego de una hora de batallar con mi propia mente que saboteaba mi esfuerzo, lo logramos.

La vida es como la música, el tiempo no para, errar es humano, como también lo es no quedarse atascado en ese lodazal, al reconocer nuestros  errores. Se perdería el mundo de escuchar lo que tu ser tiene para decir, si tiramos la toalla. Aún en la adversidad  podrás continuar tu interpretación y sentir el valor de cada segundo vivido, de la música que te es y que emana de ti. No huyamos ni nos abatamos, todos somos capaces de derribar las murallas que nos hacen creer que no hay nada nuevo bajo el sol.  ¿Hoy a que te vas a atrever?

miércoles, 25 de marzo de 2020

Día 4: Res Non Verba



Cuando era una niña, mi abuelo, con su remedio en mano, que era un whisky en las rocas cuya dosificación era  exacta, me sentaba a hacerme un examen si me sabía o no locuciones latinas. A mi abuelo le encantaba que un nieto o nieta se ahondará por esos caminos que él gustosamente anduvo en sus años mozos. Recuerdo que una tarde me dijo " res non verba" y yo respondí: "hechos, no palabras", y luego me dijo "alea jacta est" y yo le arrebaté la palabra para casi que empujarlo y responderle: " la suerte está echada". En ese momento no lograba comprender que los sentidos de ambas locuciones eran opuestos, yo tan sólo pensaba !Si, lo logré! y al mismo tiempo observaba la cara de satisfacción de mi abuelo.. sabía que lo había hecho feliz!

Si asumimos que "ya está girando en el aire la moneda" como dice la canción de Jorge Drexler y que no hay nada que hacer y todo está escrito, entonces; ¿dónde queda nuestra voluntad,nuestro libre albedrío?¿y cómo se supone que vamos a cambiar, lo lograremos mirando las calles vacías desde nuestras ventanas? Debemos actuar, en equilibrio, respondiendo a esa certeza que rompe el viento como una flecha y llega al objetivo. Acción y quietud, palabras y silencio. ¿Acaso no son ingredientes complementarios?

Ayer, veía en la televisión y cómo siempre protagonistas antagónicos de esta historieta, por un lado las calles abarrotadas por gente que le tienen más miedo al hambre que al letal virus, haciendo filas a la espera de un falso subsidio o mercado, y por otro lado la historia de un sacerdote italiano que le dio su respirador a un hombre más joven. Los primeros decidieron cambiar su realidad pidiendo, el segundo dando su vida. Los primeros nos muestran cómo para ellos la suerte está echada y se sienten sin horizonte atrapados en un sistema plagado de desigualdad, el segundo aún viviendo en el mismo mundo decidió morir para dar vida.¿ Queremos dejarle nuestra vida al destino o por el contrario queremos con nuestro ejemplo sembrar una semilla en el corazón del otro, una semilla de esperanza, una semilla de vida? Querer es poder!


martes, 24 de marzo de 2020

Día 3: Primera línea de defensa


Luego de declarar la emergencia carcelaria y de que el Gobierno Nacional emitiera un decreto reglamentario sobre el aislamiento preventivo obligatorio, se han suscitado rifirafes entre los llamados entes territoriales y el gobierno nacional por el uso de los recursos pensionales de los entes territoriales, y la destinación que de ellos mismos se haría.

Por otro lado, en la rueda de prensa en la que se socializa el decreto se reitera a la opinión pública una y otra vez que la superación de esta contingencia se logrará si la sociedad se une, dirime sus diferencias, y que está en nuestras manos enlazarlas  para la prevención, contención, y mitigación de los efectos de este virus en nuestra población.

Contradictorio es ver entonces a la Alcadesa lanza en ristre contra el Presidente de la República por Twitter , cuando hace un par de días en una rueda de prensa conjunta, enaltece la coordinación con el Gobierno Nacional. O hablar de un distanciamiento mínimo de dos metros y ver a todos los ministros sentados en la rueda de prensa a menos de un metro de distancia. ¿Cómo es de difícil ser coherentes?

Alguna vez alguien me dijo que la coherencia era que dijera lo que hiciera y que hiciera lo que dijera, o mas aún que fuera lo que dijera o dijera lo que fuera. Más allá de este trabalenguas, mi ser y mi hacer deben conjugarse de tal manera que sea y deje de ser, en cada acción,  con atención y plena consciencia. En franca lid contra el ego, el "corona virus" que corroe nuestro espíritu.

Este es el momento, para que reflexionemos si somos coherentes con nuestro propósito, con nosotros mismos, con nuestros anhelos más profundos, con nuestros sueños. Si somos un instrumento que está afinado e interpreta majestuosamente la partitura divina , o si por el contrario somos autómatas atrapados por la distracción del mundo y por el ejercito, que como primera línea de defensa, nos aleja de la belleza, y nos confina en el castillo del "Corona Virus".

Para la muestra un botón ayer me puse una meta en línea con mi propósito y me distraje viendo Netflix. Que no les pase a ustedes. El trabajo es permanente. Derribemos esa primera línea de defensa, y seamos coherentes en todo momento. Eso nos dará paz interior!


lunes, 23 de marzo de 2020

Día 2: Intento de Fuga


Mientras los presos de este país se amotinaban en las cárceles y se vivían momentos de angustia para ellos y para sus familiares, se oían gritos, se veían lágrimas de una mamá sin saber de su hijo hace 15 días,reivindicando con sus lágrimas el perdón de una equivocación. La rabia hecha fuego se levantaba contra quienes ejercen el poder. Los "privados" de la libertad se enfurecían y de manera concertada enardecían su derecho, a costa de muertos, de sufrimiento, de renunciar al tiempo de la libertad.

Parece paradójico todo. Mientras ellos gritaban su dolor, todo un país en sus casas observaba y por primera vez en la historia viviendo, guardadas las proporciones, un encierro.  Si, hoy estamos viviendo el aislamiento social que ellos viven ,sin rejas ni guardias. ¿No merecemos todos una oportunidad de resarcimiento? ¿No será el momento de pensar en esos seres que siendo culpables o no merecen compasión? ¿La merecemos nosotros? ¿Será que hay dignidad en ese confinamiento? ¿Y en el nuestro? ¿Qué podemos hacer o aprender para hacer de nuestra cuarentena no un grito desesperado sino una oportunidad de reinventarnos?

Si bien en la cárcel Modelo se debatían entre la vida y la muerte, aquí en un apartamento en Medellín reflexionaba acerca de ponerse en los zapatos del otro, mientras el himno nacional y de Antioquia se elevaban grandilocuentes en los aires, y las personas con cacerolas aplaudían, pensaba que aún tenemos en nuestras manos la opción de aligerar la carga de nuestros amigos y enemigos, con una llamada, con un pensamiento, con un Whastsapp, con una transferencia, con una afirmación con un silencio.  Que no sea la furia de unos pocos desconcentren el propósito de muchos, seamos amorosos y compasivos. El amor todo lo puede.

domingo, 22 de marzo de 2020

Dia 1: El mito de cuarentena


Hace ya muchos años que no me lanzo a compartir mis ideas, pero espero en esta oportunidad desempolvar mi computador y mi capacidad de soñar para tejer mi sentir. Cuarentena o cuaresma vienen de la misma raíz latina cuarenta, la una busca separación física la otra busca trabajo interior para transformar nuestras debilidades, para acercarnos al Dios en nosotros mismos. Me pregunto si en medio de la cuarentena no podremos todos hacer un compromiso de vernos desnudos en nuestro confinamiento y en vez de huir de nosotros atiborrándonos de distracciones, ruido, y diatribas cultivemos el silencio que tanto miedo nos da. Podremos decidir si queremos dibujar a carboncillo el contorno de nuestras limitaciones, o si en acuarela nos atrevemos a transgredirlo todo y agregarle el color que nos nazca. Me resulta una oportunidad única para reflexionar, para regresar a nuestros dones, para agradecer, para perdonar, para buscar el retorno a la caverna.

En el seno de nuestros hogares podremos tomar la posición de hombres encadenados detrás de un muro, y tan sólo a la distancia ver las sombras proyectadas por objetos, o ser ese hombre que logra liberarse de sus cadenas y comienza a ascender en la caverna caminando hacia ese fuego enceguecedor. Como consecuencia de una decisión sale de la caverna y observa directamente los objetos a los cuales solo veía sus sombras, la belleza del todo en todo se develó, la conoció, se conoció. Luego este hombre intenta regresar a la caverna a liberar a los otros prisioneros, y muchos prefirieron quedarse.

Que no seamos esos prisioneros que decidimos quedarnos encadenados cuando teníamos la posibilidad de ser libres. Nuestra libertad no está cegada por muros y adobes. Que tengamos la osadía de quien se libera y camina hacia la luz, aun en medio de la oscuridad y proyecciones aterradoras.  Nuestro camino es salir de la cárcel de las imágenes que hemos construido de nosotros mismos y permitirnos componer una nueva melodía en la que nuestro ser florezca y se extasíe en plenitud. No hay cuarentena sin cuaresma. No hay cuaresma sin libertad. La cuarentena es un mito. Reescribámosla.  

viernes, 26 de septiembre de 2014

La ilusión a la escuela

Esta mañana rumbo a mi trabajo, los niños de un colegio rural caminaban hacia sus aulas. Uno pequeño llevaba un puente construido con palitos de paletas, otro no se sí llevaba el mismo puente cubierto en una bolsa, o llevaba un volcán de plastilina de esos que no podían falta en nuestra época..también caminaba la adolescente que se pintaba los labios mientras oía su canción favorita, la niña muy bien peinada  saltando al lado de su madre con su maletín de princesa...y por último veo un par de adolescentes agarrados de sus manos, orgullosos de ir así con un par de sonrisas indelebles y balanceando sus manos entrelazadas. 

Todos llevaban ese día la ilusión al colegio, la ilusión de que su puente fuera el mejor y la profesora lo felicitara, el otro supongo que ese volcán hiciera erupción con el consabido alka seltzer, la princesa esperaba que el príncipe la recogiera en su carruaje, la adolescente esperaba reencontrarse con el muchacho que le gustaba, y por último los adolescentes llevaban a cuesta la ilusión del amor eterno, la ilusión de un beso, la ilusión de un 10.

Todos al comenzar el día llevamos la ilusión al colegio, así como estos niños entraban a su alma mater con desparpajo. Todos llevamos la ilusión del cambio, de una meta cumplida, de un abrazo dado, de un amor dado...al pasar los años nos olvidamos de princesas y príncipes, nos concentramos en facturación e impuestos...pero no podemos olvidar esa sencilla euforia que de niños sentíamos de entrar al colegio para ver a los amigos (eso sí cuando no había examen....jajaj), esa felicidad de un nuevo día de ir a despertar a los padres diciéndoles que ya había amanecido que nos hicieran el desayuno y que nos dijeran cual era el plan del día....era un nuevo día para jugar y ser felices!!

Que la ilusión no se desvanezca en las responsabilidades, que esa pasión de vivir no se diluya en lo trivial, que esa voluntad para cambiar, para amar nos acompañe y que sí al terminar el día estamos exhaustos podamos dar gracias por eso que se intentó , por eso que sorprendió, por eso que nos hizo reír, por eso que nos hizo aprender, por eso que nos da la ilusión de llevar un día más la ilusión al colegio..

Que no dejemos de soñar!



Una nota desde el Istmo

Intento sin cesar volver reconocer en mi cuerpo esa comunión que hacia que mi mente remolcara mi cuerpo como uno de esos grandes trasatlánticos que cruzan el Canal de Panamá.  Ella lograba que mi cuerpo resonara en el otro océano.  La gravedad de mi compromiso con el camino de Santiago, y con mi propia vida ha llevado a recrear esa búsqueda.  Como ya no necesito los kilómetros como medida de mi progreso, he decidido que esa medida sea la plenitud de cada día resonando con cada tonada de las cosas más simples. La frase de una persona, sus lágrimas, su sonrisa, su devoción, su tristeza, su escaparate o hasta su ringtone sea algo que merezca el agradecimiento. 

En el camino. las cosas más simples iban cargadas de significado. En el afán de la vida, paso de una puerta de abordaje a otra y no me doy ni cuenta quién se sienta a mi lado, si siente dolor o no, si le da miedo el decolaje, o si necesita mi apoyo para el aterrizaje. Al contrario de entonces,  hoy voy encerrada en mi mundo y no me doy ni un segundo, para darme cuenta ni quien me habita , o quien he dejado de ser.

Sigue el tiempo pasando, las alemanas ya no aparecen como era de esperarse, aún la canadiense me da vuelta, y yo me siento otra a esa que me fui y a esa que llego del camino. Siento que todo lo vivido en España y todo lo vivido desde que llegue, con grandes encuentros y decisiones, me recuerden que cada paso en la vida, ya sea que la meta, sea el balance de la quietud y la acción, kilómetros o el navegar los océanos, debe llevar toda mi atención. 

El Istmo me recuerda que aunque se cambien los océanos, los sueños se hagan realidad y otros se desvanezcan en nuestra ilusión, siempre debemos mantener nuestra bandera hondendo, y con humildad y mucha paciencia , reconocer que siempre hay algo en ese deambular que como el remolque del canal, nos ayuda y nos da fuerza para reconocer que lo que somos y que sí podemos seguir siendo. 

Un abrazo